viernes, 22 de junio de 2018

Renuncio a la palabra


Renuncio a la palabra

si esta no me lleva hasta ti mismo,

porque tú no puedes estar

en el interior de frases limitadas.



Destruyo mis imágenes,

porque tú no cabes dentro

de mi pobre mente humana

ni de mi mirada.



Reniego de todas mis teorías,

de todos mis prejuicios

que limitan y que matan,

también de patrones ajustados y mentiras.



Suprimo mis proyectos

y mis planes pasajeros,

mis horarios ya cerrados

y mis ciegos planteamientos.



Rechazo mis estados de ánimo,

mis tristezas infantiles

y mis falsas alegrías,

y todas las expresiones de mi ser

que me hacen suponer que soy distinta.



Me tapo los oídos,

y los ojos y la boca,

y no quiero caminar

si tú no me llevas de la mano,

y te siento firmemente a mi lado.

viernes, 15 de junio de 2018

Qué difícil


Qué difícil es la vida

si se quiere entender con la cabeza,

si en los días solo hay horas,

si en las noches no hay estrellas.



Qué difícil caminar

si no se ven los brotes

que anuncian primaveras,

si no veo tu luz

sobre mi tierra.



Qué difícil cuando

la puerta de mi corazón se cierra

y me encuentro fuera de mí mismo,

y me agoto en las esperas,

y me escudo en las ideas.



Qué difícil cuando me separo

del ritmo del universo,

persiguiendo ídolos falsos

que me han sitiado por dentro,

buscando patrones a mi medida,

seguridades sin fin,

refugios donde agarrarme,

recetas de buena vida.



Qué difícil

pretender llevar yo

el timón de mis días.

viernes, 8 de junio de 2018

Mis ojos no me sirven para ver


Mis ojos no me sirven para ver,

el aire lo golpeo con mis manos,

mi cuerpo solo sabe dormitar,

mis pies están cansados.



No adivino tu piel,

el eco de tu voz se está apagando.



El mundo me recubre de ataduras,

la esencia se me escapa a cada paso,

soy un niño que llora sin cesar,

quiere sentir el tacto de un abrazo.



El sueño de un pasado me mantiene,

me ahoga con angustias el presente,

camino con nostalgia hacia el futuro,

el tiempo es cortina permanente.



La vida me camina hacia un encuentro,

acorto mi distancia a grandes pasos,

espero ese momento sin temor,

alguien me está esperando al otro lado.



Te miro en el fondo de las aguas,

te siento en los tiempos sosegados,

te siembro en poesías y ternuras,

te veo amanecer en mis espacios.



No adivino tu piel,

el eco de tu voz se está apagando.

viernes, 1 de junio de 2018

Mi único defecto


Mi único defecto

es sentirme separado

de la esencia y de la luz,

de lo sabio y de lo eterno,

y pensar que yo respiro

siempre que quiero,

y que hay dos vidas,

y a una sola pertenezco.



Mi máxima ignorancia

es sentirme desgajado

y apartado en un extremo,

y sujeto a otras leyes

que me tienen prisionero,

y pensar que hay fronteras

entre mi piel y tu boca,

entre lo tuyo y lo mío,

y lo de arriba y lo de dentro,

y lo de abajo y lo divino,

y que soy un triste islote

en un torrente de vida.



Mi pecado es estar ciego,

y es mi única agonía.

viernes, 25 de mayo de 2018

Pégate a tu vida


Pégate a tu vida

y sonríe,

no te dejes atrapar

por momentos grises,

levanta la tapa

de tus deseos

y deja que emprendan

su nuevo vuelo.



Sigue a tu madre divina,

pégate a su sombra,

utiliza tu corazón de niño pequeño,

confía y no hagas preguntas,

suelta las ataduras

que te tienen preso.



Únete a ti mismo,

a tus perdidas batallas,

a tu caminar mágico y lento,

a la sorpresa de todos tus momentos,

y siéntete amado.



Has tenido suerte

de ser elegido

para ser humano

y besar el aire,

descubrir bellezas,

perseguir estrellas.



Pégate a tu tiempo,

a lo que te sucede,

a las mil casualidades

que te mueven,

siente dentro de ti,

agradece.

viernes, 18 de mayo de 2018

Mi poesía es luz


Mi poesía es luz,

brota de la esencia de vida.



Es grito de amor

y de reclamo

porque soy un pobre pajarillo

enamorado.



Es un susurro que nace de lo hondo,

una voz que ni existe

y crece,

y se hace clamor y torrente.



Y también es llave

que comunica dos mundos,

y sigue su ritmo y latido,

como la savia del árbol,

como el incierto destino.



Es sobretodo locura

de oír donde no hay voz,

ver donde no se ve,

saborear con dulzura

lo que no se puede explicar,

y tocar donde no hay piel.



Mágica locura,

que sana todas las heridas

y me hace afirmar

que no existe la muerte,

porque todo es vida.

viernes, 11 de mayo de 2018

Ligeros soplos de aire


Ligeros soplos de aire

se llevan convicciones y montañas,

donde hoy digo amigo,

no sé qué diré mañana.



Cuando unas vidas empiezan,

otras se han ido,

el sufrimiento aparece

cuando muere la alegría,

lo que parecía que iba a ser para siempre,

pierde brillo al otro día.



Pero hay un espacio escondido

donde protejo la vida,

al abrigo de impurezas

y del paso de los tiempos,

donde contemplo milagros,

donde almaceno los siglos,

y me visitan los cielos.



Todo cambia,

pero mi sitio permanece,

se hace grande,

tiene magia.



Es un regazo de eternidad

que yo toco con mi mano.

Nada me puede pasar,

nadie me puede hacer daño.