Cuando orar es desnudarse
y la vida se conjuga con el verbo amar,
todo es anuncio y camino,
se abren sendas a mi paso,
y se alían la belleza y la verdad.
Cuando la vida me viene grande,
con sus vaivenes y desvaríos
necesito sentir mis raíces
sujetas en tierra buena,
y que mis ramas se inclinen
a la luz de las estrellas.
Todo se une para ayudarme,
darme palabras
contarme historias,
abrir mis ojos de carne
traer a mí el alimento,
llenar mi espacio de calma.
Vientos y dioses unidos
para que mis pies vayan hacia la meta,
mis manos cuiden lo frágil,
mis brazos abracen,
mi cuerpo acompañe otras vidas,
mi alma se sienta feliz y sonría.
3 comentarios:
La vida se conjuga con el verbo amar. Yo quiero tener esa facilidad de expresar emociones y pensamientos de modo tan extraordinario. Un beso
Necesito sentir, agradecer, ahondar, regar y acariciar mis raíces. Son el por qué y el para qué de lo que ahora vivo
Confia en tu fuerza pequeña
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