He decidido unir mi paso al de la vida
para iniciar nuevas danzas,
con sus cantos y aires nuevos,
que me lleven directo hasta la cima,
y buscar tesoros escondidos
en la piel de todo cuanto existe,
abriendo mis brazos hacia la esencia,
viviendo gozosa en una plegaria
de puertas abiertas y alegría.
Para ayudarme a alcanzar mis deseos
hay un espíritu que se mueve
día y noche por mi persona,
sabe caminos,
se inventa atajos,
es fuente de luz y sabiduría.
La vida no depende de mi persona,
yo no dirijo ni envío rayos sobre la tierra,
tan solo recibo
y me pongo en marcha,
creo mi mundo,
tan solo soy palabra
pronunciada en el tiempo,
por eso construyo mi casa
sobre los brazos que me sostienen,
donde se unen tierra y cielo.
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