domingo, 8 de marzo de 2026

Cuando orar es desnudarse

 Cuando orar es desnudarse

y la vida se conjuga con el verbo amar,

todo es anuncio y camino,

se abren sendas a mi paso,

y se alían la belleza y la verdad.


Cuando la vida me viene grande,

con sus vaivenes y desvaríos

necesito sentir mis raíces 

sujetas en tierra buena,

y que mis ramas se inclinen

a la luz de las estrellas.


Todo se une para ayudarme,

darme palabras

contarme historias,

abrir mis ojos de carne

traer a mí el alimento,

llenar mi espacio de calma.


Vientos y dioses unidos

para que mis pies vayan hacia la meta,

mis manos cuiden lo frágil,

mis brazos abracen,

mi cuerpo acompañe otras vidas,

mi alma se sienta feliz y sonría.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

La vida se conjuga con el verbo amar. Yo quiero tener esa facilidad de expresar emociones y pensamientos de modo tan extraordinario. Un beso

Anónimo dijo...

Necesito sentir, agradecer, ahondar, regar y acariciar mis raíces. Son el por qué y el para qué de lo que ahora vivo

Anónimo dijo...

Confia en tu fuerza pequeña