Como un pajarillo que espera en la noche
el sol que le anuncia la vida
y el justo momento de iniciar su canto,
como hoja seca hundida en la tierra
aguardando primaveras nuevas,
como estrella que busca nacer,
y volcán encendido en su centro.
Como pobre persona que no sabe nada
y tiene en sus manos el mundo,
sintiendo que está en tierra amada,
jugando a crear lo que ya está creado.
Como fuente que mana milagros sin fin
y riega corazones que ya son amigos,
como fértil desierto,
perla preciosa escondida,
alma de niño que inicia sus pasos
y mira asombrado la vida.
Como frágil barquito en un mar
de olas revueltas
y noches oscuras,
en busca de mares en calma
y cielos cercanos.
Como grito de amor
que muere por ser expresado.